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Comunidades de Coñaripe logran hacer retroceder a SN POWER

El acuerdo fue suscrito por el werken de las comunidades de Coñaripe y miembro de la Mesa Pellaifa Newen, Pedro Antimilla, y el vicepresidente ejecutivo para Latinoamérica de la empresa, Nils Huesby, en el marco de una visita a Oslo, Noruega, para participar Seminario y lanzamiento del Informe: "¿Los Nuevos Conquistadores? SN Power: hidroeléctricas en territorio Mapuche" elaborado por Miguel Utreras Imilmaqui.

Paulina Acevedo, Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas...

El pasado 11 de diciembre se realizó en la ciudad de Oslo, Noruega, el Seminario y lanzamiento del Informe: "¿Los Nuevos Conquistadores? SN Power: hidroeléctricas en territorio Mapuche", al cual asistió el werken de las comunidades mapuche de Coñaripe y miembro de la Mesa Pellaifa Newen, Pedro Antimilla, y la antropóloga del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, Silvia Schönenberger.



La organización responsable de la iniciativa fue FIVAS, abocada al monitoreo y estudio internacional sobre la acción de las empresas Noruegas en el sector de aguas, y durante su desarrollo se dieron a conocer y discutieron los aspectos fundamentales del conflicto que se ha generado a partir de la proyección de centrales hidroeléctricas en Liquiñe, Coñaripe y Maihue por parte de SN Power, además de conocerse la visión y posición de las distintas partes involucradas: las comunidades mapuche afectadas, la empresa y el estado noruego.



Durante el encuentro la antropóloga del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas dio a conocer la problemática del Pueblo Mapuche, su situación en relación a la legislación chilena y a los estándares internacionales, mientras que Miguel Utreras Imilmaqui tuvo a su cargo la presentación del Informe de FIVAS, sus conclusiones y recomendaciones dirigidas al estado chileno, el estado noruego y a la empresa noruega SN Power.



En el marco de este encuentro, se realizaron entrevistas para medios de comunicación y sostuvieron importantes reuniones con organizaciones no gubernamentales preocupadas por los acontecimientos que se registran en el sur de Chile, además de representantes del Parlamento Same y del Ministerio de Cooperación y Medio Ambiente.



Otra trascendental reunión, donde se alcanzó este histórico acuerdo, fue la sostenida con el vicepresidente ejecutivo para Latinoamérica de la empresa, Nils Huesby. Donde se firmo un compromiso para que las obras fueran detenidas, hasta que los principales directivos de la empresa se reúnan con las comunidades afectadas en sus territorios, como era su exigencia, lo que debiera producirse en enero de 2008.



Para conocer más sobre los alcances de este viaje, conversamos con la antropóloga del Observatorio, Silvia Schönenberger.



¿Este parece ser un caso especial, por los logros alcanzados recientemente en Oslo y porque la movilización y el estricto rechazo de las comunidades a estos proyectos ha logrado detener el inicio de las obras en sus territorios?

En efecto en este caso la empresa aún no ha comenzado a realizar sus obras, ni tampoco han podido hacer los estudios de impacto ambiental y social requeridos, porque las comunidades afectadas no se lo han permitido mediante la movilización y denuncia de las prácticas de la empresa en sus territorios. Estas están todavía en una etapa inicial, lo que lo hace un caso espacial en Chile.



Las comunidades no confían en el SEIA y la CONAMA, ya que históricamente la evaluación de los estudios de impacto ambiental y social presentados por empresas han pesado más que la opinión de la comunidad local afectada. En Chile, los intereses económicos prevalecen sobre los derechos humanos y los derechos de los Pueblos Indígenas. Con estos precedentes, las comunidades decidieron impedir que la empresa efectúe los estudios, y buscaron alianzas estratégicas para impedir que se hagan centrales hidroeléctricas en contra de su voluntad. Entre otras cosas, buscando apoyo en Noruega, ya que es ahí donde se toman las decisiones en este caso.



¿Cuál es el reconocimiento que de estos derechos se hacen en Noruega, puesto que es allí donde se toman las decisiones frente a este caso?

Desde el punto de vista de los derechos de los pueblos indígenas internacionalmente reconocidos, el actuar de la empresa noruega SN Power en Chile no cumple con los estándares vigentes en su propio país. Noruega también cuenta con un pueblo indígena en su territorio, los Sami, al cual le ha reconocido una serie de derechos colectivos, cumpliendo así con altos estándares de derechos de los Pueblos Indígenas. Noruega fue el primer país en firmar el Convenio 169 de la OIT en 1990, y votó a favor de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas el 13 de septiembre del 2007.



Por eso entre las comunidades mapuche afectadas por SN Power existe un fuerte cuestionamiento a la existencia de un doble estándar por parte del estado noruego, cuando se trata de proyectos de inversión que se realizan en el exterior. Ya que en Noruega las empresas actúan dentro de un marco respetando y promoviendo a su pueblo indígena, mientras que en el extranjero bajan su estándar al nivel de exigencias del estado en cuestión. Un país que valora los acuerdos internacionales tiene el deber moral de promover el respeto a los derechos de los pueblos indígenas en los países donde invierte.



P odemos firmar que están siendo vulnerados los derechos colectivos del pueblo mapuche, eso es, el derecho a la libre determinación, el derecho a definir su propio desarrollo, el derecho sobre el territorio, entendido como totalidad del habitat, a las tierras ancestrales, entre otros.



¿Cuáles son los principales derechos internacionalmente reconocidos a los Pueblos Indígenas que se ven afectados en este caso?

El problema de fondo en este caso concierne a los derechos de agua. El hecho de que la empresa haya comprado derechos de agua, en principio acto absolutamente legal en Chile, ante los ojos de las comunidades afectadas, es una clara vulneración a sus derechos ancestrales sobre sus recursos naturales. Derechos que, debemos destacar, son reconocidos en los estándares internacionales garantizados a los pueblos indígenas. Sin embargo en Chile, con la legislación y el Código de Aguas vigentes, herencia de la dictadura, y al no haber sido ratificado aún el Convenio 169, estos derechos ancestrales no se encuentran debidamente garantizados. Esta que es una falencia de la legislación chilena, no debiera ser utilizada por las empresas transnacionales para incumplir con exigencias y estándares internacionalmente establecidos. Más aún si la empresa voluntariamente ha suscrito el Pacto Global, que establece que los derechos humanos internacionalmente reconocidas deben ser respetados, y por tanto no deben ser cómplices de vulneraciones a estos derechos.



Las comunidades exigen la devolución de estos derechos de agua, ya que si SN Power en definitiva abandona el territorio, los derechos de agua volverían al mercado, y lo más probable es que lleguen a manos de otra empresa hidroeléctrica, lo que agravaría aún más la situación para la comunidad local. La devolución de los derechos de agua a las comunidades ancestrales es lo que corresponde y significaría un precedente en el sur de Chile.



Otro derecho principal vulnerado en este caso es el del "consentimiento libre, previo e informado" de las comunidades afectadas, el que debe ser resguardado antes de aprobar cualquier proyecto en territorio indígena, como lo establece la Declaración Universal sobre Derechos de los Pueblos Indígenas. Por su parte, la Comisión Mundial de Represas establece en sus directrices que las comunidades indígenas afectadas deben dar su consentimiento y que se tiene que demostrar una "aceptación pública" de los proyectos para que éstos sean viables. Es decir, la opinión de la comunidad debe ser considerada, cosa que en el marco legal chileno tampoco respeta. Incluso en este caso concreto, SN Power se comprometió a hacer una consulta adecuada para establecer si su proyecto se realiza o no en dichos territorios.



¿Cómo evalúan la visita de representantes de las comunidades afectadas y cuáles fueron los principales logros alcanzados?

El principal logro de la visita a Noruega fue sin duda la conversación con SN Power y el acuerdo suscrito por el vicepresidente ejecutivo para Latinoamérica de la empresa, Nils Huesby, con los representantes de las comunidades afectadas. El simple hecho de que un ejecutivo empresarial se siente en una mesa redonda y escuche con preocupación lo que un dirigente de la comunidad afectada tenga que decirle, y que reconozca los errores cometidos por la empresa y su personal, es un acto simbólico muy importante. Más aun, cuando el ejecutivo firma un acuerdo donde establece que responderán a las exigencias de las comunidades y paraliza toda actividad en terreno, aceptando las condiciones de las comunidades para que se realice una reunión en su territorio con las principales autoridades de la empresa y todo su personal, a la manera tradicional mapuche, es un hecho histórico. Es como revertir los papeles: las comunidades ponen las condiciones y la empresa que quiere invertir en su territorio tiene que escucharlas.



Otro logro muy importante es que tanto SN Power, a través de Nils Huesby, como Norfund, a través de los tres representantes con quienes nos reunimos en sus oficinas en Oslo, aseguraran que no iban a realizar las obras si esto va en contra de la voluntad de las comunidades locales. Reiteraron que van a utilizar la razón, no la fuerza, y que en un máximo dos años se va a tomar una decisión definitiva. En este sentido, esta declaración es también un avance, ya que hasta este momento nunca nadie respondió de forma clara a la pregunta sobre ¿qué pasaría si las comunidades se oponen a la instalación de las centrales? Aunque no signifique ninguna garantía, igual es una señal clara de que la empresa no puede actuar como quiera, al ser una empresa con dueños estatales y con una sociedad civil noruega muy sensible a las vulneraciones de derechos humanos e indígenas, y que ejerce presión en esos casos.

Informaciones vinculadas:
www.observatorio.cl

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Declaración pública Mesa Pellaifa Newen ante retroceso de hidroeléctricas en Coñaripe y Liquiñe

Sn Power: "Negocios de Pasada"

pellaifa newen

Nuestra primera reacción es de alegría, porque significa un retroceso para los negocios de esta sociedad anónima hidroeléctrica, que pretende lucrar con nuestras aguas. Significa un triunfo de la movilización autogestionada y unitaria de la gente, para rechazar estos proyectos que traen un daño irreversible a nuestras formas de vida. Representa una victoria para toda una sociedad local, liderada por la fuerza y energía de las comunidades mapuche, en alianza con sectores del mundo no mapuche, vecinos de las localidades, propietarios de predios agrícolas y empresarios de turismo, que junto a las autoridades comunales se han unido en contra de los intereses y proyectos que SN Power representa en la zona...

Sin embargo, es necesario permanecer alertas, porque claramente se trata de un cambio de estrategia, el lobo noruego con piel de oveja. Ahora la SN Power y su representante dicen que se van a poner amistosos con la gente y el medio ambiente. ¿Porqué ahora quieren entenderse con las comunidades y considerar sus inquietudes? ¿Porqué este cambio de estrategia?

Recordemos que antes de comunicar a la gente sus proyectos, compraron con disimulo los derechos de aguas ancestrales, luego los derechos mineros del subsuelo, a continuación pidieron la concesión eléctrica provisoria en Santiago. Más tarde dieron órdenes a funcionarios de la empresa para hacer los estudios entrando en los campos sin permiso, sigilosamente, “a lo bandido”, incluso trasladándose en helicópteros para sortear los portones. Paralelamente, otros funcionarios, a vista y paciencia de todos, aprovechándose del crudo invierno, ofrecían a nombre de SN Power dinero y fardos de pasto a las personas como una forma de comprar sus conciencias. ¿Y nos van a decir que los dineros que dan para el básquetbol en Valdivia o su enciclopedia de la energía para enseñar a niños y jóvenes, no son movidas calculadas para obtener el beneficio simbólico de una buena imagen de SN Power, que pretende mostrarse preocupada por la educación y el deporte de la zona? ¿Creerán que somos estúpidos, que no nos damos cuenta?

La SN Power ha tratado de engañar a las personas, usando maliciosamente carencias y necesidades económicas, prometiendo progreso y trabajo. Mentirosas promesas, sin contenido. Ha sido el mismo alcalde de Panguipulli, Alejandro Kohler, quien ha desmentido la creencia en que podría haber empleo. Él ha insistido en que “lo que habrá será subempleo, con sueldo mínimo que no va a llegar a la familia, no es una salvación económica, dado que con posterioridad, la operación de centrales requiere mínimo personal y deja escaso valor a la comuna”. Esa ya ha sido una experiencia que se ha vivido en la zona cuando llega este tipo de obras, con enorme cantidad de trabajadores temporeros externos, que traen malos hábitos y afectan las relaciones con las familias.

Lo que ocurre es que la SN Power está viendo lo que es evidente hace tiempo: que la gente de la zona no quiere estos manejos y está conciente de las amenazas que estos proyectos representan a su futuro. La gente de todas las localidades, desde Coñaripe, Neltume y Liquiñe, no está dispuesta a dejarse avasallar en sus derechos fundamentales, ni a dejarse engañar por falsas promesas de prosperidad o de un supuesto bajo impacto al medio ambiente. Lo que está ocurriendo es que las personas han salido de su primera impresión con el tema de las centrales, se han estado informando con sus dirigentes y autoridades, y han expresado con firmeza su disposición a defender sus ríos y sus bosques como fuentes de trabajo permanente y como su patrimonio ancestral.

Este rechazo a las centrales se ha manifestado en múltiples encuentros, seminarios y movilizaciones, en las marchas de Panguipulli, Valdivia y Coñaripe, en los trabajos del reciente pre-parlamento, y también el lunes recién pasado, cuando 60 personas de las comunidades de Carrirriñe y Liquiñe, más vecinos de Coñaripe y Panguipulli, exigieron con valentía y decisión, la inmediata salida de sus tierras, a técnicos y maquinarias de la SN Power, que habían ingresado “a la mala”, a hacer perforaciones en la tierra sin ninguna autorización de las comunidades. Cualquiera en esa situación haría lo que fuera por defender lo suyo de los intrusos.

La SN Power NUNCA ha respondido las inquietudes verdaderas de la gente ni han considerado que cometen un error. En el encuentro en Temuco a fines de agosto, organizado por el Obispado, en su turno de exposición la SN Power no quiso presentar sus proyectos hidroeléctricos en la zona y luego no respondió las preguntas que les hicieron los presentes. ¿Porqué el jueves 25 de octubre suspendió la recepción a la que había convocado en el MAC de Valdivia, donde la empresa presentaría sus proyectos hidroeléctricos, si están tan dispuestos a escuchar y al diálogo con la ciudadanía? Y tienen el descaro de mentir atribuyendo este rechazo enérgico de las comunidades a la acción de ambientalistas, desviando la atención hacia supuestos activismos de personas externas, siendo que la única intrusa en la zona es la SN Power.

Tenemos tan claro como el agua del Llancahue y de nuestros ríos, que hay una gran diferencia entre comunidades con nombre y apellido, con arraigo y pertenencia a su localidad, que buscan un desarrollo a escala humana, desde sus bases, en armonía con el medio ambiente, y sociedades anónimas trans-nacionales que responden a lejanos inversionistas que no les importa lo más mínimo la cultura, el deterioro al medio ambiente o a la identidad de la gente y los lugares. Trayenko Sociedad Anónima es una filial de SN Power que pretende generar millonarias ganancias que no se quedarían en la zona, sino que irían a parar a inversionistas extranjeros y a las grandes empresas mineras del norte, porque las centrales que intentan construir son “negocios de pasada” que traerían pobreza permanente.

A SN Power no le importan los ríos, para ellos son sinónimo de dinero. No les importa el equilibrio y la biodiversidad de los ecosistemas. ¿Acaso no han dicho que pretenden desviar el río Llancahue sin devolverlo a su cauce normal? ¿Acaso no proyectan dinamitar la montaña y hacer un túnel de 20 km. para entubar el río y devolver aguas muertas en otro sector? ¿Entienden lo que significa la noción de “territorios ancestrales”? ¿Saben lo que significa “derecho a la libre determinación de los pueblos originarios”? Cuando lo entiendan, sólo entonces podrán comprender nuestra firme e inclaudicable oposición a proyectos invasores como los que representa la SN Power.

¿Quién les dijo que queríamos “trabajar en conjunto”? Lo que SN Power ha sembrado es pura desconfianza, nadie los llamó, la comunidad no les pidió que vinieran, y no los necesitamos para realizar nuestros proyectos de desarrollo local. Ni tampoco para tener un liceo o un consultorio de salud más grande, pues esos requerimientos deben ser cubiertos por el estado chileno, y no por una empresa extranjera que no conoce las reales necesidades de las comunidades, y que no tiene idea cómo se vive el día a día en nuestra zona.

Lo decimos con toda claridad: los proyectos de desarrollo de nuestras comunidades del mundo mapuche y no mapuche, son incompatibles con los proyectos de la SN Power. La empresa SN Power busca utilidades y lucro a partir del uso de nuestras aguas. Nosotros queremos un desarrollo sustentable, y cuidar nuestro tesoro que son nuestros ríos y bosques, fuente de nuestro trabajo y el destino de nuestras futuras generaciones. Tenemos la responsabilidad de entregar un legado que preserve la cultura y la biodiversidad de la zona, que ha sido declarada, junto a otras zonas cordilleranas más al sur, como Reserva Mundial de la Biósfera. Se trata de prioridades diferentes, para SN Power el lucro, para nosotros el destino histórico, nuestro futuro.

Por eso NO TENEMOS NADA QUE HABLAR CON LA SN POWER ni con personas que aparezcan en su nombre a tratar de “dialogar y entendernos” o a hacer estudios. No los queremos. Estén advertidos, que ni aún con la fuerza pública, van a entrar en nuestro territorio. Como sintetizó sabiamente un lonko de Carrirriñe: “No queremos que nos roben las aguas de nuestros ríos... sólo pedimos que se vayan sin problemas”.

Mesa Pellaifa Newen

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Rechazo comunitario a las Hidroeléctricas en Coñaripe

INFORMATIVO PARA LA COMUNIDAD
SOBRE PROYECTOS DE SN POWER
EN COÑARIPE Y LIQUIÑE – REGION DE LOS RIOS
MESA PELLAIFA NEWEN

¿Quién es la SN Power y en qué consiste su proyecto de las centrales?
no a las centrales PELLAIFA NEWEN

SN Power es una empresa noruega fundada en 2002, que busca satisfacer la demanda de energía en mercados emergentes y obtener rentabilidad para sus inversionistas, a través de proyectos hidroeléctricos en diversos lugares del mundo, declarando su intención de cuidar el medio ambiente y la cultural local. En su Memoria Anual 2006 se define como una compañía dinámica y ambiciosa que le interesa el crecimiento, siendo uno de sus valores explícitos, el de la orientación comercial...


Según este mismo documento, y tal como lo han declarado sus ejecutivos, SN Power pretende desarrollar en Chile su proyecto más importante a nivel mundial que le permitiría generar un total 1000 MW. La intención de esta compañía es instalar tres centrales hidroeléctricas de pasada en la Región de Los Ríos, a través de su filial Hidroeléctrica Trayenko S. A. de la que también es socio el grupo de Gustavo Pavez (vicepresidente del Banco Security), quien posee el 20 % de la participación. Según sus cálculos, en este proyecto obtendrían 500 MW y sus mejores ganancias en el negocio energético.

Específicamente, estas centrales que entrarían en operaciones entre el 2012 y el 2014, se ubicarían en los sectores de Pellaifa (75 MW) y Liquiñe (125 MW), en la comuna de Panguipulli, y la central de Maqueo (300 MW) en la comuna de Futrono.


Inicialmente han conseguido, a través de la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC), una concesión provisoria por dos años para evaluar la factibilidad del proyecto.

También cuentan con derechos de aguas superficiales y corrientes de varios ríos y esteros de la zona: ríos Llancahue, Quilalelfu, Reyehueico, Carranco, Riñintilelfu, Llizán y Changlil; más algunos esteros como el Aihue y el Malihue.

Actualmente, SN Power está haciendo estudios para captar y canalizar estos cursos de aguas mediante túneles subterráneos que serían dirigidos a casas de máquinas y turbinas generadoras de electricidad, la que sería transmitida a través de torres de alta tensión y comprada a muy buen precio por empresas mineras del norte, también de capitales extranjeros.

La empresa ha declarado que “todos los ríos intervenidos mantendrán siempre parte de su flujo de agua, lo que significa que los ríos no se secarán como consecuencia de nuestros proyectos. Tampoco se contempla construir grandes embalses". Sostienen que los embalses inundarían varias hectáreas, y en el caso del río Llancahue, sus aguas serían devueltas a otro cauce.

Dado que no se han hecho estudios sobre los ríos y tampoco nadie ha precisado como van a calcular sus caudales ecológicos, estas declaraciones no tienen validez, son ambiguas y no dan garantía alguna. Lo que está claro, en el caso del río Llancahue, es que pretenden llevarse más del 60% de su cauce natural y devolverlo en otro cauce distinto 20 kilómetros más abajo. Esto significaría secar un porcentaje importante del río y provocar un deterioro irreversible al ecosistema del río, a la biodiversidad y al paisaje turístico de los lugares intervenidos.

Por otra parte, los túneles que proyecta la empresa para conducir las aguas, a una profundidad de más de 300 metros, tendrían un diámetro de 6 metros, y una longitud total de 19 kilómetros, y serían realizados a través de la detonación de explosivos.

Esto plantea innumerables problemas:

* La enorme cantidad de escombros y material rocoso producto de la construcción de túneles y acueductos y el destino incierto de este material. Se estima que la cantidad total de escombros tendría el tamaño del cerro Diuco (36.000 m3).
* El relleno de badenes y quebradas con el chancado del material mencionado anteriormente, que provocaría aluviones ante cualquier lluvia permanente y prolongada, lo cual pone en serio riesgo la vida de la población río abajo.
* El hecho que existen dos fallas geológicas en el sector donde se proyectan los embalses y las centrales, lo cual significa alto riesgo de desplazamiento de los terrenos y por tanto destrucción de los embalses e inundación de los terrenos río abajo.

Para la realización de los estudios la empresa SN Power tiene que intervenir en la zona, tanto en predios de comunidades mapuche como en predios privados. Hasta ahora los vecinos han manifestado una oposición general y se han negado a dar permiso a la gente de la empresa, sin que medie una autorización judicial, porque este proyecto significa una grave alteración al medio ambiente y a la vida de las comunidades cercanas.

¿Qué significa la construcción de estas centrales para las comunidades mapuche?

* Violación de los derechos indígenas: pese a los convenios internacionales a los que ha adscrito la empresa, estos proyectos se han diseñado sin consultar a las comunidades mapuche del sector. El mismo Estado chileno ha pasado por sobre el derecho a la libre determinación del pueblo Mapuche, pues contempla la realización de proyectos como este sin escuchar a las comunidades y sin preguntarles qué es lo que ellos necesitan.

* Las perspectivas de desarrollo que se imponen a través del Estado chileno y de las empresas extranjeras, sostienen visiones de corto plazo que benefician el crecimiento económico de unos pocos que pertenecen a grupos privilegiados por el poder económico que poseen. Existen antecedentes de proyectos que ya han creado grandes problemas en territorios Mapuche, y gran parte de las riquezas naturales están en manos de grupos económicos que son cómplices de que se mantenga un modelo de desigualdad social, como las adquisiciones de derechos de agua, aguas que desde la visión Mapuche son de todos y no sólo de unos pocos.

Los proyectos de SN Power implican una intervención en la cultura del pueblo Mapuche, en todos sus ámbitos:

o Intervención espiritual: violación de espacios sagrados, sin respetar los sentidos religiosos de las comunidades. Por ejemplo: intervención en la montaña, con explosivos y detonaciones (se calculan 19 mil detonaciones en total), y abriendo largos túneles a gran profundidad. Para los Mapuche, la montaña es sagrada, igualmente las aguas y el bosque. Aquí es evidente que ni la empresa ni el Estado chileno han escuchado la voz de los dirigentes mapuche, sobre el tipo de desarrollo que las comunidades quieren establecer y sobre el legado que esperan dejar a las futuras generaciones. Asimismo, este proyecto contempla la intervención de cementerios mapuche, lugares sagrados donde descansan los espíritus de sus antepasados.

o Intervención territorial: es sabido que, en diferentes épocas históricas, al pueblo Mapuche se le ha despojado de sus territorios, dejándoles cada vez más al interior o en sectores cordilleranos. Esto ha sido reconocido, a la hora de aprobarse la Ley Indígena, para que se respeten sus territorios y su derecho a vivir en sus tierras de la forma como ellos definan. En un proyecto como el de SN Power, se alteraría notablemente la vida del territorio, pues a mediano plazo se destruirían las riquezas naturales, y sin ellas las comunidades terminarían por emigrar a las ciudades en busca de trabajo y sustento. Hay estudios elocuentes que muestran cómo el fenómeno de la llegada de los mapuche a las ciudades ha sido nefasto para su pueblo, pues para la mayoría las posibilidades de trabajo son precarias, los sueldos que reciben son mínimos, y no les queda otra alternativa que vivir disgregados y en la marginalidad, perdiendo sus raíces y su vida comunitaria, soportes centrales de su cultura.

o Pérdida de la memoria histórica: la destrucción de la naturaleza trae consigo la disgregación de las comunidades y la pérdida de tradiciones importantes para la vida comunitaria del pueblo Mapuche.

o Intervención en la calidad de vida: La visión de desarrollo de los pueblos Mapuche se basa en el equilibrio en la Naturaleza, donde el ser humano es parte de ella y cumple la función de cuidarla. Estos proyectos son una alteración de ese equilibrio.

* Las comunidades valoran las acciones de Turismo sustentable que existen en la zona como una fuente de ingresos para su pueblo: venden sus productos a los turistas que pasan por el camino. De intervenirse la zona con proyectos como el de SN Power, el tipo de turista cambiaría, dejarían de venir aquellos que buscan entornos naturales armónicos, tranquilos y bellos, y se depreciaría el turismo existente hoy día.

* Quienes viven a orillas del camino, serían seriamente perjudicados pues el proyecto contempla el ensanchamiento al doble del camino actual, para lo cual les serían expropiados sus terrenos, con una indemnización bajísima.


¿Qué significa la construcción de estas centrales para la actividad turística?

* Lo que busca el tipo de turista que visita la zona, es su belleza natural y su tranquilidad. La ejecución de este proyecto implicaría inevitablemente el desecamiento de los ríos y esteros, y con esto la pérdida de las fuentes de todos los atractivos visuales, como los bosques y paisajes naturales que rodean las termas.

Este proyecto interviene en la forma de vida de quienes hacen turismo sustentable, pues impone una forma de hacer turismo que no es la que ellos han definido. Los termeros de la zona sostienen sus empresas con una cantidad de turistas en temporada alta manejable a escala humana. El tipo de turista que atienden es el que busca tranquilidad, belleza del entorno, y la salud que brindan las aguas termales. Esas son las definiciones básicas en las cuales se han focalizado sus esfuerzos. Si se construyera una central como la proyectada frente a una de las Termas, el tipo de turista cambiaría drásticamente, y no sería posible asegurar el cuidado de los entornos que visitan.

* Este proyecto ha sido planteado por una empresa extranjera, que desconoce la historia y cultura donde pretende instalar sus obras. Intervienen la cultura local, trastocando sus valores, aparece con fuerza el consumismo, y a la gente empieza a importarle más el lucro que pueden obtener de este proyecto, se despierta la ambición por el dinero o por los fardos de pasto, sin importar a qué costos se obtienen.

* Este tipo de proyectos nos desvía de la misión original: lo que queremos es cuidar los entornos naturales que son nuestra fuente de sustento y nuestro proyecto de vida. QUEREMOS SEGUIR HACIENDO TURISMO VERDE.

* El aceptar este tipo de proyectos significa aceptar el centralismo y la inequidad de este país: que las regiones se sigan sacrificando por Santiago y por las mineras del norte de capitales extranjeros. Esta actitud nos parece egoísta, pues nuevamente unos pocos se llevan todo lo que tenemos. Si el beneficio económico va directamente a las empresas, ellas deberían correr con los grandes costos que significa obtener energía, y no intentar conseguirla donde saben que hay menores gastos de inversión. No consideran los costos para el ecosistema y para la vida de las personas alrededor de los ríos. La crisis energética del país debería abordarse de una forma que no dañe el medioambiente.

* Impacto sobre la actividad productiva del Turismo: La actividad turística es el principal motor económico de Coñaripe. Existen tres Centros Termales vecinos al lugar donde se proyecta instalar una de las centrales hidroeléctricas. Estos tres Centros Termales tienen diferentes estados de desarrollo, y generan fuentes de trabajo directas e indirectas, hasta un 70% más en temporada alta. Todos se verían fuertemente impactados por la eventual instalación.
¿Qué significa la construcción de estas centrales para los vecinos del EcoPueblo Pualafquén?

* El ecopueblo Pualafquén es un loteo rural colindante a comunidades mapuche y predios privados, ubicado en el kilómetro 7,5 del Camino a Los Cajones, sector La Chépica. Los propietarios adquirieron sus predios en el espíritu de protección a la Naturaleza y conservación de bosques nativos, cauces de aguas y flora y fauna del sector. Nos mueve el amor a la Naturaleza. QUIEN AMA ALGO, LO CUIDA DE LOS PELIGROS.

* El proyecto de SN Power pone en peligro los entornos naturales, la biodiversidad, y la totalidad de las formas de vida. Sus proyectos se ubican muy próximos al Parque Nacional Villarrica, reserva de vida natural. Al desecarse los ríos y otros cauces, inevitablemente desaparecen las formas de vida existentes alrededor.

* Los bosques templados-húmedos dejarían de existir tal como los conocemos, nuestra zona es el punto norte donde todavía podemos encontrar estos bosques, ya que la desertificación del territorio nacional ha avanzado hacia el sur, debido en parte a proyectos como el de SN Power.

* El cuidado hacia el ecosistema incluye el aprecio por un entorno seguro y libre de los problemas de las ciudades, tales como los efectos nefastos en la salud producidos por los cableados de alta tensión (cáncer, leucemia), la irrupción permanente de moles de cemento que dejan inservibles los suelos, la enorme cantidad de material rocoso que se extraería a partir de la construcción de túneles y su destino final, etc. Nos oponemos absolutamente a que algo de esto le ocurra al ecosistema que hemos declarado proteger.

* Nuestras relaciones de buena vecindad con las comunidades mapuche del sector y con los empresarios de turismo de la zona, nos convocan en la colaboración con todos quienes se sientan afectados por este tipo de proyectos, pues un objetivo compartido es el cuidado del entorno natural en el que hasta ahora hemos convivido en equilibrio.

* Esta zona de Chile es uno de los 25 lugares del mundo más prolíferos en diversidad biológica. Se reconoce esta región como una especie de isla biogeográfica, lo que quiere decir que alberga una diversidad de flora y fauna QUE NO EXISTE EN OTRAS PARTES DEL MUNDO Y QUE ESTÁ EN PELIGRO DE EXTINCIÓN. Al mismo tiempo, esta zona ya ha sido impactada y alterada significativamente por actividades humanas. Por lo tanto es un sector que necesita mantener sus delicados equilibrios ecológicos, esos equilibrios que no resisten el impacto de un crecimiento acelerado indefinido.

ES HORA QUE APRENDAMOS A ACEPTAR LO EVIDENTE

De principio a fin somos parte de un sistema biológico que busca el equilibrio. La belleza de este bosque maduro que conocemos, sus aguas y su flora y fauna, son la máxima expresión externa de la armonía de la naturaleza. Ya otros bosques más al norte cedieron y fueron reemplazados por plantaciones de pino insigne y otras especies foráneas, orientadas sólo al comercio forestal maderero. Sus tierras perdieron el humus vital y están erosionadas.

¿QUEREMOS LO MISMO PARA COÑARIPE Y LIQUIÑE?

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